La forma de conseguir agua depende del entorno en el que te encuentres. Esta guía visual resume los métodos básicos descritos en el manual ATP-3-50.21 Survival para recoger agua cuando estás en una zona fría, en el mar, en una playa o en el desierto.
ANTES DE EMPEZAR
Necesitas un recipiente que permita recoger temporalmente el agua para después tratarla o almacenarla.
1. Consigue un recipiente
Si no tienes una botella, cantimplora u otro recipiente convencional, puedes improvisar uno utilizando materiales no porosos.
- Bolsa de plástico.
- Preservativo colocado dentro de un calcetín para protegerlo.
- Segmento de bambú.
- Elementos aprovechables de un chaleco salvavidas.
- Corteza de abedul sellada con pez o resina.
- Calabaza.
- Lona.
- Lámina de plástico impermeable.

2. ¿Dónde estás?
El método para conseguir agua cambia según el entorno. Busca tu situación y sigue el procedimiento correspondiente.
❄️ Zona fría: nieve y hielo
Recoge → derrite → potabiliza.
- Recoge nieve o hielo en un recipiente.
- Derrítelo.
- Trata el agua obtenida antes de beberla.
No comas nieve ni hielo directamente. Puede reducir la temperatura corporal y contribuir a una mayor deshidratación.
La nieve y el hielo tampoco son necesariamente puros: pueden contener los mismos contaminantes que el agua de la que proceden.

Si es hielo marino
- Hielo gris u opaco: contiene sal. No debe utilizarse sin desalarlo.
- Hielo cristalino con tono azulado: contiene poca sal.

🌊 En el mar
Agua de mar
Utiliza un desalinizador.
No bebas agua de mar sin desalarla.

Agua de lluvia
- Extiende una lona, plástico u otra superficie capaz de recoger agua.
- Forma una pendiente que conduzca el agua.
- Coloca un recipiente en el punto de recogida.
Si la lona o el material utilizado está cubierto de sal, el manual recomienda lavarlo primero en el mar. Después quedará muy poca sal sobre su superficie.

Hielo marino
Utiliza los mismos criterios indicados anteriormente para las zonas frías.
🏖️ En la playa
Método 1 · Buscar agua detrás de las dunas
- Localiza el primer grupo de dunas de la playa.
- Sitúate detrás de ellas.
- Excava un hoyo.
- Espera a que el agua empiece a filtrarse en su interior.

Método 2 · Obtener agua con piedras calientes
- Excava un hoyo suficientemente profundo para que el agua se filtre en él.
- Haz un fuego.
- Calienta varias piedras.
- Introduce las piedras calientes en el agua.
- Coloca una tela sobre el hoyo para que absorba el vapor.
- Escurre la tela para recuperar el agua.



Método alternativo · Si tienes un recipiente
Si dispones de un recipiente o de un recipiente improvisado de corteza:
- Llénalo con agua de mar.
- Haz un fuego y hierve el agua para producir vapor.
- Coloca una tela sobre el recipiente para absorber ese vapor.
- Escurre el agua acumulada en la tela.

🏜️ En el desierto
En el desierto, el procedimiento básico consiste en localizar un lugar donde pueda existir humedad y excavar hasta permitir que el agua se filtre en el hoyo.
Dónde buscar
- Valles y zonas bajas.
- Al pie de las orillas cóncavas de ríos secos.
- Al pie de acantilados o afloramientos rocosos.
- En la primera depresión situada detrás de la primera duna de un lago seco.
- Donde encuentres arena húmeda en superficie.
- Donde encuentres vegetación verde.

En una zona de dunas
Si te encuentras en un cinturón de dunas, el agua disponible puede encontrarse bajo el nivel original del valle, en el borde de las dunas.

3. Un truco importante en climas fríos
Guarda los recipientes boca abajo.
El agua se congela de arriba hacia abajo. Si el recipiente está colocado correctamente, el agua que todavía permanezca líquida quedará en la parte inferior y será más accesible.
Si se guarda boca arriba y el hielo bloquea la abertura, el agua puede quedar inaccesible.

4. Elige siempre la fuente más segura
Cuando tengas varias opciones, busca la fuente que presente menos riesgos.
- Evita agua con olor desagradable.
- Evita agua que pueda estar contaminada con sustancias tóxicas.
- Si puedes elegir, el agua en movimiento suele ser preferible al agua estancada.
El manual señala que el agua que se mueve más rápidamente contiene más oxígeno y normalmente presenta menos microorganismos perjudiciales que el agua estancada.

RECUERDA
Primero consigue un recipiente. Después busca la fuente más segura disponible y utiliza el procedimiento adecuado para el entorno en el que te encuentres.

